Para muchas personas, la postura de piernas cruzadas (sukhasana o medio loto) resulta incómoda debido a rigidez en los rotadores de cadera o antecedentes de lesiones en los meniscos. El banco de meditación seiza ofrece una alternativa anatómica perfecta.
Al sentarse en posición de arrodillamiento con los pies extendidos por debajo del banquillo, el peso corporal es sostenido íntegramente por la estructura de madera maciza, liberando a los empeines, tobillos y pantorrillas de toda compresión circulatoria. Su asiento con pendiente descendente de 15 grados calza naturalmente el sacro, permitiendo que la columna se eleve erguida y sin esfuerzo durante sesiones prolongadas.
Fabricamos cada ejemplar en maderas secadas en estufa de origen trazable, tratadas con aceites vegetales no tóxicos.
Patas plegables con bisagras embutidas de bronce pulido y topes mecánicos de precisión. Se cierra plano hasta alcanzar apenas 5 cm de espesor, permitiendo transportarlo con comodidad a retiros, talleres y viajes en su funda acolchada de lino.
Madera: Lenga Fueguina patagónica. Peso: 1,6 kg.
Estructura con ensambles tradicionales de cola de milano sin clavos a la vista. Máxima rigidez torsional y solidez estructural para estudios de meditación y uso continuo por practicantes de cualquier peso y estatura.
Madera: Cedro Misionero o Petiribí rubio. Peso: 2,2 kg.
Colchoneta fina desmontable con lazos de cuero o cordón de lino que se ajusta a la tabla del banco para quienes prefieren una superficie suave al contacto con las tuberosidades isquiáticas.
Relleno de fibra de kapok y funda en lino prelavado.
En Tántricas ofrecemos el banco seiza en dos alturas de asiento:
En nuestro showroom de Palermo Soho podrá probar ambas alturas y comprobar al instante la sensación de alivio en las articulaciones.
Conforme al Artículo 34 de la Ley N° 24.240 y a la Resolución N° 424/2020 de la Secretaría de Comercio de la Nación, usted dispone de diez (10) días corridos contados desde la recepción del producto para revocar su compra.